GRANIZO![]()
Llora Dios sobre la tierra la muerte de su hijo,
y sus lágrimas abren surcos, forman ríos.
No cesará esta lluvia jamás que
siendo Dios infinito, infinito es su dolor,
por el martirio infligido a quien no lo mereció.
Llora Dios sobre la tierra las heridas de su hijo,
y sus lágrimas abren surcos, forman ríos.
Duro golpear de granizo que quiere
emblanquecer la faz ensangrentada.
Lágrimas divinas que se desbordan
sobre un mundo sin rumbo,
como diamantes cuajados.
El Escribidor
Ana Rando
Berta Marín
V. Rossato
Nunca sobrarán las reflexiones sobre la muerte de Cristo.
Me gusta lo de “emblanquecer la faz ensangrentada”.
Y sí, este es un mundo sin rumbo.
Creo que debes revisar un poco la puntuación.
Es un poema emotivo y hermoso.
comentario por Carolina Galán — Julio 29, 2009 @ 1:22 am |