Cuando en la última portada de P+D vi la foto de una joven bastante agraciadita y con una mirada entre inocentona y provocativa sobre el nombre de Tatiana Lobo, me dije: «Ese nombre yo lo conozco pero a esa linda joven, no». Después, me fijé en la línea sobre la foto: «Agradezco ser mujer» y volví a decirme: «Este título me es cara conocida». Y claro, «
Agradezco ser mujer» es un poema que recibí hace tiempo directamente de su autora, Tatiana Lobo Wiehoff, por lo que no me costó mucho establecer una relación entre título y nombre. Pero aquella joven agraciada no encajaba en ninguna parte. Traté de acomodarla por aquí, por allá, de lado, de frente, de atrás para adelante y de adelante para atrás y nada. ¿Qué hacer? Ya no podía desentenderme del asunto porque esa Tatiana se me había clavado como espina en el costado. Asi es que hice lo que cualquier mortal con dos dedos de frente habría hecho. Escribí a Tatiana, la auténtica. Y le dije: «Chica, revisa la portada de la revista P+D y dime si encuentras algo que te llame la atención». Al poco rato me contestó: «Bonita la muchacha, pero, modestia aparte, yo a su edad era mucho mejor».
(más…)