Al escribir el título de este artículo prescindo, deliberadamente y por una
cuestión elemental, de los signos exclamativos o interrogativos. Si a la frase le añadiera signos interrogativos, estaría dándole una connotación de ruego, de súplica, de «mi hermano querido, ¿serías tan amable de guardar silencio mientras terminamos de exponer nuestras ideas?».
cuestión elemental, de los signos exclamativos o interrogativos. Si a la frase le añadiera signos interrogativos, estaría dándole una connotación de ruego, de súplica, de «mi hermano querido, ¿serías tan amable de guardar silencio mientras terminamos de exponer nuestras ideas?».
Y si le agrego signos exclamativos, estaría dándole una connotación parecida a «Oye infeliz, ¡te vas a callar de una buena vez o quieres que…!» (Tampoco tomo en cuenta el gesto que el dueño de la frase hizo con la mano mientras la pronunciaba. Dicen que hizo un ademán con uno de los dedos. No me fijé si lo hizo y, si lo hizo, cuál fue. Ni me interesa averiguarlo porque, como se sabe, ciertos gestos con ciertos dedos tienen, en ciertos lugares, ciertos sentidos, algunos de ellos no muy de gente decente. Así es que esto del gesto mejor no meneallo.) (más…)
El Escribidor
Ana Rando
Berta Marín
V. Rossato